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RELATO: EL PRIMER ENCUENTRO


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"¡Qué nervios! Por fin voy a conocerlo" me repetía una y otra vez con una boba sonrisa en la cara


Se acercaba el gran d√≠a mientras paseaba mirando los escaparates de ropa para ver si encontraba algo que le dejase sin habla... y de pronto lo encontr√©. Un vestido rosa pastel que resaltaba mi inocencia, sin un corte demasiado provocativo y un escote... ohhh que escote. No ense√Īaba demasiado, pero se intu√≠a el potencial que ten√≠an mis pechos escondidos tras esa tela. No podr√≠a resistirse. Parec√≠a hecho para m√≠, para la ocasi√≥n.

√Čl me pidi√≥ que llevara un vestido que no llamase demasiado la atenci√≥n. No le gustaba que su sumisa fuera mostrando demasiado por la calle... y sus palabras resonaron en mis oidos como c√°nticos celestiales. "Su sumisa" ¬°Yo! Me lo estaba diciendo a m√≠.¬†

Me indicó que bajo el vestido llevara unas medias hasta el muslo... con liguero blanco, y ropa interior a juego. Quería que fuera completamente vestida, para ir descubriéndome poco a poco. No quería perder detalle de toda la belleza que escondía a cada paso que fuese dando.


Recuerdo la primera vez que hablamos en un chat. Yo discutía con un pseudo, y él me privó. Me indicó que no merecía la pena ponerme de mal humor por un idiota, que por eso él no había intervenido. Seguimos hablando durante horas. Hablamos sobre el trabajo, sobre las amistades, sobre las cosas que me preocupaban. Antes de que pudiera darme cuenta, me había abierto a él. Deseaba hablarle cada día, que se conectara al chat para seguir intercambiando privados. Hablamos sobre BDSM, sobre mis límites, y empecé a descubrirme a mí misma. Muchas cosas que me aterraban, descubrí que poco a poco podrían superarse en las manos indicadas. Y yo deseaba superarlas con él.

Nuestros privados se volvieron mas íntimos, sentía mi cuerpo estremecer de placer cuando después de indicarme como mover mis dedos en mi sexo, me ordenaba correrme. Me sentía suya, completamente suya. Deseaba sentir sus manos en mi cuerpo, deseaba sentir el susurro de sus palabras en mi cara. Deseaba crecer con él. Ponerle cara.

Consiguió que me entregase por su mente y por lo que me hacía sentir. No pasaba un minuto del día en que no pensara en él.

Intercambiamos nuestros tel√©fonos y los chats se convirtieron en llamadas y en mensajes de texto. Ten√≠a una voz dura... y re√≠a cuando me mandaba algo por lo que protestaba. Dec√≠a que tomara siempre una manzana despu√©s de comer, que la fruta era buena. ¬ŅManzana? Odio las manzanas. Pero me sent√≠a tan suya a cada bocado que le daba... que agradec√≠a poder hacerlo. √Čl disfrutaba cada vez que me quejaba pero a√ļn as√≠ cumpl√≠a sus deseos. Valoraba mi obediencia, mi entraga, lo que yo le daba.


Terminé las compras y fui corriendo a casa a reservar una estancia. Me dijo que le sorprendiera, que tenía permiso para coger lo que quisiera. Iba a ser un fin de semana especial. Dos días enteros juntos. La primera vez no se olvida... así que debía ser perfecto.

Encontr√© una casita de monta√Īa con vistas a un r√≠o. √Čl se retrasar√≠a con la hora de entrada... as√≠ que tendr√≠a tiempo para aparcar, ver la zona, y prepararme tranquilamente all√≠ antes de que llegara.


Lleg√≥ el momento, y de los nervios y la impaciencia que ten√≠a por verlo, llegu√© a la casa una hora antes de que me entregaran las llaves. Aprovech√© para dar un paseo, y llamar a una amiga y cont√°rselo un poco antes de que llegaran los due√Īos.

- ¡Ana! - grité con una sonrisa de oreja a oreja

- ¬ŅCintia? ¬Ņqu√© pasa? ¬Ņva todo bien?

- S√≠ s√≠ s√≠... va genial. He conocido a alguien... y he quedado con √©l en un rato para pasar el fin de semana solos en una casa. Es genial, me siento genial. Atento, cari√Ī... - hab√≠a empezado a coger carrerilla cuando me interrumpi√≥.

- Espera espera... vamos por partes. ¬ŅHas conocido a un chico? ¬ŅCu√°ndo? ¬ŅD√≥nde?

- Pues... eso es largo de explicar. Lo he conocido en un chat - mi amiga no sabía nada... si la digo que estoy en el BDSM... me mata!

- Pero a ver Cintia.. vale... lo has conocido en un chat. ¬ŅPero le has visto la cara? ¬ŅSabes qui√©n es? Dime al menos que tienes su tel√©fono... - su voz cambi√≥ a estar preocupada... pero es una exagerada. Se preocupa demasiado por todo. Ya empezaba con sus preguntas de siempre...

- S√≠, claro que tengo su tel√©fono ¬°¬ŅC√≥mo no voy a tener su tel√©fono?! - yo estaba ya irrit√°ndome.. ¬°Ni que fuese mi madre!

- Vale... tienes su tel√©fono... ¬ŅY le has visto? ¬ŅSabes c√≥mo es?¬†

- No, no le he visto... pero él a mí tampoco.. y le gusta como soy. No le importa mi físico - me iba cabreando a medida que hablaba. Como ella es una superficial... pregunta por el físico.. como no... ni que eso fuese lo importante. Yo me sentía genial con él, y él se sentía genial conmigo. Pero qué iba a entender ella de eso...

- Que ¬°¬ŅQu√©?! ¬Ņvas a pasar un fin de semana con un chico que no has visto nunca solo porque te hace sentir bien? ¬ŅPero est√°s loca Cintia? - no paraba de gritar... seguro que ya estaba hasta de pie en el sal√≥n de su casa. ¬°Exagerada! ¬°que es una exagerada!

- Mira, que soy mayorcita y puedo elegir con quien estar y cuando quedar. Ya estás exagerando. Llevo meses hablando con él, es de fiar. No soy idiota - me estaba empezando a cabrear demasiado ya esta conversación.

- Pues no lo pareces Cintia, alg√ļn d√≠a te vas a meter en un problema. ¬ŅQu√© tipo de persona queda con otra para pasar un fin de semana si no es porque va a lo qu√© va? - dijo acus√°ndome y poniendo en duda las intenciones de mi Amo.

- Mira Ana, que me da igual que no lo entiendas. ¬ŅY si viene a lo que viene qu√©? ¬Ņeh? Pues es que a lo mejor eso a lo que venga yo tambi√©n lo quiero - no merec√≠a la pena volver a explicarla de nuevo lo que sentimos los dos. Pero me da igual, yo tambi√©n quer√≠a su cuerpo con el m√≠o y sus manos sobre m√≠. No hay nada de malo en ello, que ella sea una estrecha superficial no significa que los dem√°s tambi√©n lo seamos. Y adem√°s... que yo no soy una guarra. Tengo sentimientos por mi Amo. No me tiro a todo el que se me pone delante. Pero ella que va a entender...

- Vale Cintia... pues t√ļ sabr√°s... como dices.. eres mayorcita. Pero al menos dame su n√ļmero de tel√©fono por si pasa algo.

- ¬ŅQu√©? No te pienso dar su n√ļmero - apret√© el tel√©fono con fuerza mientras no daba cr√©dito a sus palabras. ¬ŅPero c√≥mo voy a violar su intimidad y su privacidad d√°ndola su n√ļmero de tel√©fono? Esta chica es tonta... y adem√°s exagerada. Capaz es de llamarle a √©l y decirle cualquier cosa.

- Cintia, que me des su n√ļmero de tel√©fono. O te llamo a ti esta tarde o esta noche para saber si est√°s bien o ha pasado algo. Al menos dime donde est√°s si tengo que ir a buscarte o llamar a alguien - sus palabras indicaban una clara intranquilidad

- Mira, ya me has cansado. No te pienso dar su n√ļmero. Pero es que adem√°s, no te pienso coger el tel√©fono... as√≠ que no me llames. No te lo voy a coger. Y no te pienso decir donde estoy. Bastante que te he llamado para coment√°rtelo en lugar de cont√°rtelo el lunes en el trabajo - no entend√≠a nada... la llamo para contarla algo bueno que me pasa.. y solo se la ocurre preocuparse en lugar de alegrarse. Deber√≠a cambiar de amistades...

- Pues te pienso llamar esta tarde, así que más te vale cogérmelo - sus palabras resultaban amenazantes. Pero ni aunque llamase a la policia me iba a encontrar. Tengo entendido que deben pasar 24h... y para entonces, casi casi estaré de vuelta en casa. 

- Pues haz lo que quiera, pero no te lo voy a coger. Deber√≠as alegrarte por m√≠ en lugar de echarme la bronca. Y adem√°s... ya veo un coche, creo que han venido los due√Īos de la casa a darme las llaves. Te veo el lunes - colgu√© el tel√©fono antes si quiera de que pudiera decir nada m√°s y lo guard√© en el bolso.


Me da igual, esa llamada no me iba a quitar la ilusión que sentía por ver a mi Amo. Si lo conociera o hubiese hablado alguna vez con él, seguro que no lo exageraba así.


Me acerqu√© al coche olvidando la conversaci√≥n, y al coger las llaves les expliqu√© a los due√Īos que mi pareja llegar√≠a m√°s tarde y que saldr√≠amos de all√≠ sobre las seis del d√≠a siguiente. Para que no nos molestasen antes ni nada.

Al ver como se alejaban, empec√© a sentirme un poco m√°s nerviosa. Ya estaba all√≠... solo era una cuesti√≥n de tiempo que mi Amo llegase y nos vi√©semos por fin. ¬ŅLe gustar√≠a? ¬Ņno le gustar√≠a? ¬Ņme gustar√≠a √©l? ¬Ņy si era feo? ¬Ņo m√°s bajito que yo? ¬ŅY si me ve√≠a mal? ¬ŅY si se me olvidaba c√≥mo comportarme? Empezaron a asaltarme un mont√≥n de preguntas... pero de pronto record√© las palabras que me dijo una vez... "Me gusta como eres, no tengas dudas sobre eso. Eres la persona que llevo tiempo esperando. Eres perfecta para mi"... y sonre√≠. Sonre√≠ y todas mis dudas se fueron. Segu√≠a nerviosa... nadie me quitaba eso... pero estaba tranquila. Yo le gustaba, y √©l me gustaba a m√≠. Yo me sent√≠a suya, y √©l compart√≠a ese sentimiento.


Recibí un mensaje: "Llego en diez minutos. Deja la puerta entornada, y espérame como debes"

¬ŅDiez minutos? ¬ŅEn serio? ¬Ņya? Corr√≠ hacia el espejo del ba√Īo a mirarme el pelo, cuando se me torci√≥ un pie por los taconazos que llevaba y casi me caigo de bruces. Pens√© en la imagen de recibirle sin un diente y re√≠ a carcajadas mientras llegaba coja al ba√Īo. No pod√≠a soportar mis nervios, era evidente. Tom√© aire mientras me miraba en el espejo y me retocaba un poco el pelo y me repet√≠ a m√≠ misma "Est√°s preciosa... le vas a encantar. Va a ser un fin de semana que marque el principio de un largo camino". Consegu√≠ relajarme y fui a la puerta, la dej√© entornada, y le esper√© en el sal√≥n arrodillada, con las piernas abiertas, las manos sobre ellas, y la cabeza agachada. Estaba exactamente como me indic√≥ que le esperase.


Se me hicieron eternos esos minutos... pero de pronto, sentí una puerta que se cerraba y noté unos pasos que se acercaban desde el pasillo. Ya había llegado. Estaba allí. No había salida. Era inevitable. Nos íbamos a ver.


- Estás preciosa. Y una postura perfectamente entrenada. Levanta la cabeza y mírame - ordenó con voz suave

- Sí Amo - respondí levantando la cabeza mientras un mar de sensaciones inundaban mi cuerpo y conseguía verlo por primera vez.


La verdad... no era como esperaba. Lo imaginaba con traje y afeitado. Pero era mi Amo, estaba all√≠, a√ļn con sus vaqueros y una camisa oscura, era perfecto. Quiz√°s la bolsa de deporte que tra√≠a al hombro fue lo que m√°s me distrajo. Pod√≠a haberla dejado a la entrada. Pero quiz√°s quer√≠a comprobar mi reacci√≥n al saber que en ella escond√≠a todos sus juguetes BDSMeros para ese fin de semana. Desde luego, el palo met√°lico que sobresal√≠a llam√≥ mi atenci√≥n. ¬ŅIba a usar eso en mi? ¬Ņser√≠a una fusta?


Dejó la mochila en el suelo mientras se acercaba a mí.

- Dime, preciosa, ¬Ņc√≥mo te sientes? - pregunt√≥ mientras se pon√≠a en cunchillas frente a m√≠.

- Nerviosa y tranquila Amo - respondí sintiéndole a unos centímetros de mí y deseando un beso, un abrazo, algo que me calmase.

- Veo que titubeas - dijo sonriendo

- Sí Amo... sentirle cerca... - respondí antes de que me preguntara, esperando poder abrazarle después de tanto tiempo hablando.

- Dime, ¬Ņpor qu√© est√°s aqu√≠? - pregunto m√°s serio

- Porque me siento suya, Amo. Porque deseo sentir todo lo que hemos hablado de su mano - respondí mirándole a los ojos. Lo deseaba con todas mis fuerzas.

- ¬ŅTodo? - pregunt√≥ como si no lo supiera y poni√©ndose en pie sin apartarme la mirada.

- Todo Amo, con Usted

- Bien... dime preciosa ¬Ņqu√© puedo esperar de ti? - pregunt√≥ mientras me daba la espalda y se dirig√≠a a su bolsa


Mir√© la bolsa y por un momento dud√©. ¬ŅQu√© hab√≠a dentro? ¬ŅQu√© iba a hacer? yo estaba deseando sentirle...

- Puede esperar lo que quiera, Amo - respondí dudando. Lo que quiera lo que quiera... no.. estaban mis límites.

- Aja.. as√≠ que.. lo que quiera, ¬Ņno? - pregunt√≥ con una voz indiferente mientras abria la mochila, dejaba el palo met√°lico sobre el sofa y sacaba unas cuerdas

- S√≠ Amo... aunque est√°n mis l√≠mites.. que... - respond√≠ sin apartar la vista del palo. ¬ŅQu√© quer√≠a hacer con √©l? ¬Ņy las cuerdas? ¬ŅMe iba a atar? Empezaba a impacientarme... necesitaba sentir sus manos cerca.

- ¬ŅQu√© les pasa a tus l√≠mites? ¬Ņtemes que no sean respetados? - pregunt√≥ mir√°ndome f√≠jamente dejando las cuerdas en el suelo.

- No Amo... no es eso.. - le estaba enfadando... lo sabía... no debí haber dicho nada... 

- Bien preciosa, recu√©rdamelos... ¬Ņcu√°les son? - esta vez pregunt√≥ mientras tocaba mi cara con la parte exterior de su mano. ¬°Qu√© bien olia! Su piel con la m√≠a... pod√≠a sentirla en mi rostro. Tan suave, tan agradable...

- Pues... el anal.. las bofetadas.. y el bastinado - respondí mientras cerraba los ojos disfrutando del momento y apretaba mi cara a su mano para sentirle un poco más

- Ya veo. Y ¬Ņcrees que voy a respetarlos? - pregunt√≥ mientras yo abr√≠a los ojos sorprendida y re√≠a en una mezcla de nervios y seguridad.

- Claro Amo, si no lo pensara, no estaría aquí - "que tonto".. pensé para mis adentros. Si estaba ahí sin haberle visto nunca es justo porque estaba segura de ello

- Bien. Tema interesante ese. Dime, ¬Ņc√≥mo alguien que se dice tan inteligente... acaba en una casa en mitad de la nada con alguien que no conoce?

- Porque confia en ese alguien, Amo. Porque llevamos meses hablando. Porque estoy aquí sin sentirme obligada - respondía mientras me acordaba de mi amiga. Al final mi Amo se va a creer mi padre también.

- ¬ŅY sabe alguien que est√°s aqu√≠? - pregunt√≥ mientras pellizcaba suavemente mi oido y se volv√≠a a alejar para sentarse en el sofa

- No Amo. Llamé a una amiga hace un rato para decirla que había conocido a alguien, pero se puso histérica porque no nos habíamos visto nunca, y al final tuve que colgarla sin explicarla nada más.


Ese pellizco en mi oreja hizo que notase humedecer mi sexo. Deseaba con ganas poder sentirlo dentro de mí. Poder probar sus azotes. Poder besarle. Poder hacer realidad y físico todo aquello que durante meses sentí en la distancia.

- ¬ŅTe acabo de notar gemir? - pregunt√≥ acerc√°ndose de nuevo

- Estoy deseando sentirle, Amo - respondí mientras mis mejillas se volvían rosadas...

- Deberías saber que cuando alguien me desea, no me siento excitado. Me gusta que se resistan. Que griten - indicó girando la cabeza y sonriendo

- No entiendo Amo - respondí intentando averiguar lo que eso significaba

- Responde √ļnicamente cuando te pregunte, zorra - orden√≥ abofete√°ndome con fuerza y haciendo que me inclinara hacia uno de los lados.


Sent√≠ la fuerza de su mano en mi cara. Acababa de soprepasar uno de mis l√≠mites de lejos. No entend√≠a nada. Eso no es lo que hab√≠a imaginado. Sus ojos ard√≠an. Mi coraz√≥n se agit√≥ queriendo salir de all√≠. ¬Ņpor qu√© lo hizo? Me preguntaba intentando apoyarme con uno de los brazos en el suelo mientras con la otra mano presionaba el sitio que hab√≠a sido abofeteado.

- Espero que esta vez mantengas silencio hasta que acabe, y respondas √ļnicamente cuando te pregunte, ¬Ņqueda claro? - pregunt√≥ mir√°ndome f√≠jamente

- Sí... - respondí dejando salir una lágrima. Nada estaba claro. Ya no parecía esa persona que conocí.

- S√≠... ¬Ņqu√©? - pregunt√≥ levantando la mano con intenci√≥n de abofetearme de nuevo.

- Sí Amo. Sí Amo... - respondí de inmediato repetidas veces al pensar que volvería a hacerlo

- Buena chica... y ahora dime... zorra... ¬Ņtienes miedo? - pregunt√≥ mientras se encend√≠a un cigarro

- Yo... si... un poco... Amo... - respondí confusa y mirando el pasillo que daba a la salida

- ¬ŅQuieres irte? - pregunt√≥ riendo mientras miraba el pasillo tambi√©n y volv√≠a de nuevo la vista hacia m√≠

- No me siento cómoda ahora mismo, me siento confusa. No se por qué me ha abofeteado. Es un límite - respondí en un ataque de sinceridad pensando que así entendería que había pasado la línea.


Se acercó agarrándome del pelo y poniendo mi cabeza en el suelo me susurró al oido

- Deberías tener miedo, zorra. Voy a hacerte cosas que nunca te han hecho. Vas a sentir más dolor del que puedas imaginar...

- STOP - grité queriendo parar aquello. Era mi palabra de seguridad, tenía que respetarla. Quería irme de allí. Tenía miedo

- ¬ŅCrees que tu palabra de seguridad me va a frenar? Estamos solos... ¬Ņrecuerdas? Nadie sabe que est√°s aqu√≠ - dijo, quem√°ndome en la cara con el cigarro y tirando a√ļn m√°s de mi pelo contra el suelo.

- ¡¡STOP STOP STOP!! - gritaba mientras lloraba y forcejeaba con él sin éxito


Sacó unas bridas que debía tener preparadas en el bolsillo y me ató las manos a la espalda llevándome de los pelos a la habitación. Me lanzó de cabeza contra el cabecero de la cama, y sentí cómo la madera me golpeaba en la boca y sangraba.

Volvi√≥ burl√°ndose de mis lloros con la mochila en el hombro y me golpe√≥ en las piernas con la barra met√°lica. Aprovech√≥ el da√Īo que me hizo y que no pod√≠a moverla por el golpe, para cambiar un mueble de sitio y cogerme por la cintura y llevarme hasta ponerme encima.

- Usaremos esto como un potro, zorra ¬ŅQu√© te parece? - pregunt√≥ azot√°ndome con fuerza mientras me levantaba la falda y dejaba mi culo al descubierto

- STOP!!! Quiero irme! Socorrooooo - grité esperando que alguien me oyese mientras temblaba y lloraba

- Zorra... nadie va a escucharte

- Socorrooo - seguí gritando mientras intentaba quitarme del mueble. Pero él me puso una mordaza, volvió a golpearme con la barra y prosiguió.

- Como dec√≠a... nadie va a escucharte. Y tenemos a√ļn muchas horas por delante. Te dije que no olvidar√≠as este fin de semana. No te ment√≠


Me puso la barra a modo de separador en las piernas atando mis tobillos a ella para que no las cerrase. Me at√≥ una cuerda al cabello y el otro extremo a la pata de la cama. Estaba totalmente a su merced. Con un cuchillo rompi√≥ mi vestido y me cort√≥ la piel con √©l, ara√Ī√°ndome. Luego rompi√≥ mi ropa interior. Una de sus manos toc√≥ mi sexo mientras intentaba gritar con la mordaza puesta y cerrar las piernas

- Me encantas zorra. Y adem√°s te has depilado para m√≠. Nos vamos a divertir.. ya ver√°s. ¬ŅRecuerdas que quer√≠as entender, no? Bien... Te eleg√≠ precisamente por esto. Una chica lista.. que cree que no se la van a jugar. Que siente. Que da. Eres todo un regalito para m√≠. Un peque√Īo reto. Simplemente tuve que invertir unos meses para vernos, pero merecer√° la pena, ya lo ver√°s. Tu mirada... tan limpia, inocente... Eres preciosa. Siempre pensando que otros quieren controlarte. Tan descarada... Me gustas. ¬ŅY tus l√≠mites? Tus l√≠mites van a ser sobrepasados esta noche, puta.¬†


Cogi√≥ un dildo y lo introdujo en mi ano sin ning√ļn tipo de cuidado, desgarr√°ndome. Meti√©ndolo y sac√°ndolo con fuerza.

- Tu sangre es mi placer. Tus lágrimas son mi placer. Tu dolor es mi placer. Tus gritos... - dejó de hablar para introducir su sexo en el mío con fuerza antes de retirarse de nuevo.


- Puta... mi puta. Mi zorra. Mi chica inocente aqu√≠, preparada para m√≠. Esper√°ndome. Me deseabas... y aqu√≠ me tienes. Este d√≠a.. recordar√°s muchas veces las palabras de tu amiga. ¬ŅY ma√Īana? Ma√Īana no estar√©. Cuando ya no puedas darme nada m√°s, me ir√©. Para que puedas recordarme como tu Amo. Para que puedas pensar en m√≠ sin interrupciones antes de que vengan a por las llaves. Eres afortunada, zorra... vas a hacer feliz a tu Amo - dijo riendo, antes de darme un pu√Īetazo que me dej√≥ inconsciente.


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Pues eso... que esta historia no es un cuento de princesas, al igual que no suele serlo el quedar con quien no se conoce a solas. Y como no me parece un juego.. quer√≠a que se sintiese el da√Īo que la irresponsabilidad unida a topar con un desalmado... pueden provocar. Lamento si her√≠ sensibilidades.. y estar√© agradecida si a alguien le permiti√≥ abrir los ojos esta historia que cre√© aposta para la ocasi√≥n


Quería que se entendiera bien lo que voy a explicar.

Pecamos de pensar que no pasar√°. Pecamos de pensar que somos m√°s listos. Pecamos de inocentes. Pecamos de atrevidos. Y pecamos de confiar demasiado sin conocer a las personas.


Siempre lo digo, y siempre lo dir√©. La seguridad nunca sobra. Y quien tiene buenas intenciones, se asegura de transmitir esa seguridad sobre todo en un primer encuentro. Y es que los primeros encuentros no deber√≠an ser el meterse con alguien en una habitaci√≥n a solas. Deber√≠an ser el quedar a tomar algo, o con m√°s gente. Encuentros donde sepamos qui√©n es el otro, y donde otro sepa quien es √©l. Y no pasa nada si la persona con la vamos a quedar se echa para atr√°s por eso o nos rechaza. Lo m√°s probable es que nos est√© haciendo un favor. Alguien que se oculta, es porque algo tiene que esconder. Sin excepci√≥n. Y no hay justificaciones que valgan. Se esconde de algo, y se esconde por alg√ļn motivo.


Voy a poner de nuevo las normas b√°sicas de seguridad:

- Quedar en un sitio p√ļblico.

- Hacer la llamada de seguridad.

- Que alguien de nuestra confianza tenga el n√ļmero, nombre y cara de la otra persona.

- Que sepan dónde estaremos, con quién y a qué hora.

- Si es posible, que alguien de confianza acuda también a dicho encuentro, y esa persona con la que quedamos, lo vea también.


Cosas como las del texto muchas veces pueden evitarse.


Recordad... vida, cuerpo y mente... solo tenemos una. No dejemos que confiar demasiado en alguien, rompa alguna de ellas o nos exponga a un peligro innecesario. Tiempo para ese primer encuentro a solas.. tenemos todo el del mundo. Así que mejor ir paso a paso, y sobre seguro.


As√≠ qu√©... la pregunta es: "¬ŅQuieres arriesgarte a ser esa chica que recogi√≥ las llaves?"

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